Doce prendas, un armario: cómo combinamos la colección
Un blazer, dos pantalones, tres camisas, dos jerséis, un abrigo y tres camisetas. Enseñamos las 31 combinaciones que salen de ahí y por qué no hace falta más.

La colección de APROP tiene doce prendas por género. No es una cifra de marketing: es lo que salió cuando, en 2016, apuntamos en una pizarra qué se pone de verdad una persona entre lunes y domingo. Desde entonces hemos cambiado tejidos, colores y patrones, pero la lista sigue teniendo doce líneas.
El armario de hombre
Camisa Oxford de lino, camisa de popelín (en la colección de mujer, pero se vende igual a hombres que piden talla L), camiseta de algodón orgánico, polo de punto, jersey de merino, sobrecamisa de lana, blazer de lana fría, chino de sastre, vaquero recto, bermuda de lino, gabardina encerada y abrigo de lana y cachemir. Doce.
Contamos las combinaciones sensatas (no todas las posibles) y salen 31 para el día a día. La camisa Oxford va con los tres pantalones y con o sin blazer o sobrecamisa (9). El jersey de merino va con chino y vaquero, solo o bajo la sobrecamisa (4). El polo, con los tres pantalones (3). La camiseta, con todo lo anterior como capa base (10). El blazer, sobre camisa, polo o camiseta con chino o vaquero (6). Y cualquiera de las combinaciones lleva encima la gabardina o el abrigo según el mes.
El armario de mujer
Vestido midi de lino, blusa de seda lavada, camisa de popelín oversize, camiseta de algodón orgánico, jersey de cuello alto, cárdigan de mohair, blazer sastre, pantalón palazzo, vaquero recto, falda midi plisada, gabardina clásica y abrigo largo doble faz. Doce también.
Aquí las combinaciones suben a 38 porque el vestido funciona como falda bajo el jersey de cuello alto y el blazer. La falda plisada lleva las cuatro prendas superiores. El palazzo, igual. El vaquero, las cuatro más el cárdigan encima. Y el blazer sastre convierte cualquier conjunto anterior en uno de trabajo.
Por qué no añadimos más
Cada prenda nueva tiene que combinar con al menos seis de las que ya existen, o no entra. Esa regla nos ha ahorrado docenas de prendas bonitas que solo funcionaban con otra prenda concreta. También nos obliga a mantener una paleta corta: arena, cielo, terracota, oliva, cobalto, blanco roto y negro en verano; camel, marengo, bosque, burdeos, gris perla, marino y negro en invierno. Todo combina con todo, y lo comprobamos sobre la mesa antes de teñir.
Por dónde empezar
Si es tu primera compra, empieza por la prenda que más veces te vayas a poner: para la mayoría es el pantalón (chino o palazzo) o el jersey de merino. Después, una camisa. El abrigo es la compra que más se piensa y la que más agradece la gente a los dos años. Y si dudas, ven a la tienda: montamos el armario contigo sobre la mesa en 45 minutos.


